Hotel perfectamente situado en el centro de la ciudad de Sydney más concretamente en la zona financiera apenas a 10 min del Opera House y muy cerca del Jardin botánico. Es un hotel muy elegante y con gran movimiento por la cantidad de gente que transitaba por él.

Desde el punto de vista de la habitación adaptada, es algo pequeña para la categoría del mismo, en nuestro caso era una cama de matrimonio con espacio justo para poder moverte con comodidad ( maletas, hand bike eléctrica). El armario no es nada cómodo con perchas altas y está muy cerca de la puerta de  la entrada ( colisiones entre puertas).

El baño sin duda es lo mejor de la habitación adaptada es amplio y bastante bien equipado, por ponerle alguna pega el lavabo es algo pequeño.

Otra cosa que me llamó la atención fue la moqueta de los pasillos ya que es algo incómodo para poder andar con la silla, pelo algo alto.
Quizás siendo el hotel más elegante de nuestra visita a Australia es el que menos nos gustó desde el punto de vista de la habitación adaptada, eso sí al cesar lo que es del cesar, los desayunos eran impresionantes con unas vistas a un patio interno muy bonito.
 
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