El hotel está situado a unos 5-10 minutos rodando desde la casa del Parlamento. Desde allí  se puede dirigir al pleno centro de Londres caminando  a pocos minutos y acceder a la mayoría de sitios más populares de la ciudad.

El hotel no es muy grande, pero tiene mucho ajetreo de gente aunque la mayoría no es turista si no más bien gente de negocios.

El acceso al hotel es mediante un gran hall a pie  de calle que da acceso a varios ascensores y al restaurante. Este hotel consta de restaurante propio y cafetería dónde se puede comer y cenar algo más informal y algo más económico ( platos combinados ensalada etc).

En relación a la accesibilidad de la habitación, la nuestra se encontraba en la segunda planta, el acceso a ella es mediante un pasillo con moqueta con pelo un poco alto para la silla. La habitación en general está muy bien, la zona del dormitorio no es muy grande pero suficiente para poder moverse.

 

El baño es algo antiguo pero muy amplio con todo tipo de barras, tanto en el retrete como en la ducha, que es abierta y por cierto con timbre de seguridad por todas sus zonas.

 

 

En resumen un hotel muy bien ubicado y con una accesibilidad aceptable.

Como anécdota os cuento que es la primera vez que a la llegada nos dieron un curso de seguridad para que en caso de incendio qué teníamos que hacer. También os diré que era un curso opcional.

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